Cuando pensamos en el cuidado de la diabetes, lo habitual es centrarse en la alimentación, en el control de los niveles de glucosa o en vigilar la salud de la vista y los pies. Son rutinas que forman parte del día a día y que tenemos muy interiorizadas. Sin embargo, hay un aspecto de la salud que a menudo queda fuera de estas revisiones: la audición.
Aunque no siempre lo tengamos en cuenta, nuestros oídos también pueden verse afectados por los cambios que produce la diabetes en el organismo. Lo más delicado es que esta relación suele actuar de forma silenciosa, sin dar señales claras hasta que el problema ya ha avanzado. Cuidar la audición no es algo ajeno a la diabetes; forma parte de ese cuidado integral que nos permite mantener una buena calidad de vida.
Si tienes diabetes y hace tiempo que no revisas tu audición, una revisión auditiva gratuita puede ayudarte a comprobar que todo está bien y a prevenir problemas futuros.
¿Existe relación entre la diabetes y la pérdida de audición?
La respuesta es sí. Aunque a muchas personas les sorprenda, existe una relación documentada entre la diabetes y la pérdida de audición. Estudios realizados por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos muestran que las personas con diabetes tienen aproximadamente el doble de probabilidades de desarrollar algún grado de pérdida auditiva en comparación con quienes no padecen esta enfermedad. Incluso en casos de prediabetes, el riesgo ya es mayor.
Esto no significa que todas las personas con diabetes vayan a perder audición, pero sí indica que existe un factor de riesgo adicional que merece atención. Del mismo modo que cuidamos la vista para prevenir la retinopatía diabética, la audición también necesita seguimiento preventivo. Ser conscientes de esta relación es el primer paso para protegerla.
Cómo afecta la diabetes al sistema auditivo
Para entender por qué ocurre, no es necesario recurrir a explicaciones médicas complejas. La diabetes, cuando se mantiene en el tiempo, puede afectar a la circulación sanguínea y a los nervios.
El oído interno es una estructura extremadamente delicada. En su interior, pequeños vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas se encargan de transformar los sonidos en señales que el cerebro puede interpretar. Estos vasos son muy sensibles a los cambios metabólicos. Los niveles elevados de glucosa pueden dañarlos progresivamente, dificultando que el oído reciba el oxígeno y los nutrientes que necesita para funcionar correctamente.
Este proceso es similar al que puede producirse en otros órganos, pero en el oído ocurre de forma especialmente silenciosa.
La pérdida auditiva en personas con diabetes suele ser progresiva y silenciosa
Uno de los grandes retos de la pérdida auditiva asociada a la diabetes es que rara vez aparece de forma brusca. Lo más habitual es que se manifieste poco a poco.
Al principio, puede costar más seguir conversaciones en ambientes ruidosos o aparecer la sensación de que algunas personas no vocalizan bien. También es frecuente que se pierdan antes los sonidos agudos que los graves. Estos pequeños cambios suelen atribuirse al cansancio, al estrés o a la edad, lo que hace que se normalicen y se retrase la búsqueda de ayuda.
Si notas que te cuesta más entender conversaciones o que el ruido te resulta agotador, una revisión auditiva gratuita puede ayudarte a detectar cambios a tiempo.
Diabetes, audición y cerebro: una relación que va más allá del oído
Oír bien no es solo una cuestión de percepción sonora. Es fundamental para mantener el cerebro activo. El oído capta el sonido, pero es el cerebro quien lo interpreta, lo ordena y le da sentido.
Cuando existe una pérdida auditiva no tratada, el cerebro tiene que esforzarse constantemente para completar la información que no recibe con claridad. En personas con diabetes, cuyo sistema vascular ya puede estar sometido a mayor estrés, este sobreesfuerzo cognitivo puede traducirse en mayor fatiga mental, dificultad de concentración y sensación de agotamiento tras conversaciones largas.
Cuidar la audición ayuda a preservar funciones cognitivas clave como la memoria, la atención y la agilidad mental.
Señales de alerta auditiva en personas con diabetes
La pérdida auditiva no siempre es evidente. Algunas señales que conviene tener en cuenta son:
- Dificultad para seguir conversaciones en lugares con ruido.
- Subir el volumen de la televisión o la radio más de lo habitual.
- Pedir con frecuencia que repitan lo que se ha dicho.
- Cansancio o irritabilidad después de encuentros sociales.
- Tendencia a evitar reuniones por miedo a no entender bien.
Reconocer estas señales a tiempo puede evitar que el problema avance y afecte a la vida social y emocional.
Por qué es importante revisar la audición si tienes diabetes
Así como la diabetes implica revisiones periódicas de la vista o del riñón, la salud auditiva también debería formar parte de ese seguimiento. Incorporar una revisión auditiva regular permite detectar pérdidas leves, hacer un seguimiento personalizado y actuar antes de que la comunicación se vea comprometida.
En Clinicaudio entendemos estas revisiones como una forma de acompañarte y ayudarte a mantener tu bienestar, no como una prueba puntual sin continuidad.
Qué puedes hacer para proteger tu audición si tienes diabetes
La prevención es una gran aliada y está en tu mano:
- Mantener un buen control de los niveles de glucosa.
- Evitar la exposición prolongada a ruidos intensos.
- No fumar, ya que el tabaco afecta a la circulación.
- Realizar revisiones auditivas periódicas, incluso si no notas síntomas claros.
Pequeños hábitos pueden marcar una gran diferencia a largo plazo.
La audición como parte de la calidad de vida en personas con diabetes
Oír bien es clave para la autonomía, la seguridad y el bienestar emocional. Nos permite mantener conversaciones fluidas, disfrutar del entorno y sentirnos conectados con quienes nos rodean.
Vivir con diabetes implica cuidarse en muchos aspectos, y la audición es uno de ellos. Protegerla es proteger la calidad de vida.
Conclusión: cuidar tu audición también es cuidar tu salud
La relación entre diabetes y audición es real, aunque a menudo pase desapercibida. Detectar a tiempo cualquier cambio auditivo puede marcar una gran diferencia en cómo nos comunicamos, cómo nos sentimos y cómo vivimos nuestro día a día.
Reserva tu revisión auditiva gratuita en Clinicaudio y cuida tu audición como parte de tu salud integral. Estamos aquí para acompañarte.
La pérdida de audición y su relación con la salud cognitiva
La pérdida auditiva no tratada no solo afecta a la comunicación, sino que también puede influir en la salud cognitiva a largo plazo. En el artículo Pérdida de audición y demencia de Clinicaudio se explica cómo mantener una buena audición ayuda a reducir el esfuerzo cognitivo y a preservar funciones como la memoria y la atención. Comprender esta relación refuerza la importancia de la prevención, especialmente en personas con factores de riesgo como la diabetes.
Factores externos que también influyen en la salud auditiva
Además de las condiciones médicas, el entorno también puede afectar a nuestros oídos. El frío, por ejemplo, puede provocar molestias, infecciones o sensación de taponamiento. En el artículo Cómo el clima frío afecta la salud de tus oídos, Clinicaudio explica cómo proteger la audición frente a las bajas temperaturas y por qué es importante prestar atención a estos factores externos, especialmente si ya existe una mayor sensibilidad auditiva.